Hubikú


Este hermoso ‘nido de iguanas’ está localizado al oriente de Yucatán, en el municipio de Temozón, cerca de la famosa Chichen Itzá, es un interesante centro turístico que conjuga dos tradiciones: la maya y la jalisciense. Construido alrededor de un joven cenote subterráneo, tiene entre sus atractivos un museo dedicado al tequila.

Esta entrada al inframundo (lo que en realidad son los cenotes en la Cosmogonía Maya) no podía ser más majestuosa: una bajada con más de 100 escalones conduce a las cristalinas aguas, y en el techo de la caverna un ojo inmenso, formado por las antiguas raíces de un viejo árbol colapsado; el conjunto es verdaderamente una obra magnífica de la naturaleza que, si estás en Yucatán no puedes dejar de conocer.

Hubikú significa en maya ‘el gran señor’ o ‘nido de iguanas’ y para todo viajero significa un sinfín de experiencias inusitadas ¿alguien espera un Museo del Tequila en Yucatán? Pues aquí lo hay, una de las casas tequileras más añejas de Jalisco, la única que en su nombre puede mencionar ‘Tequila como hace 200 años’ tiene presencia en estas mágicas tierras, muestra de que en México el sincretismo está en nuestra sangre.

Además hay una villa maya en donde se puede aprender más sobre la vida diaria de esta milenaria cultura, una tienda de artesanías que apoya a los locales y un restaurante que ofrece a sus visitantes los mejores sabores de la comida yucateca. Hubikú es un lugar al que después de conocerlo, todos quieren volver.