Puerto progreso


Nadie puede dudar que Progreso es la playa más conocida de Yucatán, y no es para menos, esta tranquila población tiene importantes peculiaridades: un bello mar verde esmeralda, el puerto de altura más largo del planeta, deliciosa gastronomía y personas muy amables, además de ser la playa más cercana a la capital del estado, ya que está a menos de 30 km de distancia.

Justamente esta cercanía a Mérida fue lo que propició que la pequeña villa de pescadores fuera convertida en ciudad en 1875, lo cual hace de Progreso de Castro (su nombre oficial) la ciudad más joven de las hermosas tierras yucatecas. El objetivo era instalar la aduana naval más cerca de la capital, gracias a esta necesidad hoy la ciudad puede presumir de tener un puerto de altura de seis y medio kilómetros de longitud, al cual no solamente arriban buques de carga sino también cruceros turísticos de talla internacional.

Las playas de esta localidad no tienen igual en el estado, desde septiembre del 2020 son reconocidas con el prestigioso blue flag, un reconocimiento internacional otorgado únicamente a aquellos sitios que tienen un excelente manejo, cuidado y relación con el medio ambiente

La playa está custodiada por el malecón, recorrerlo es una invitación a degustar los sabores de la rica comida yucateca, comprar artesanía local y capturar imágenes imborrables en la memoria. Para conocer un poquito más allá del mar hay un recorrido en un simpático camión turístico que visita los lugares emblemáticos de la pequeña ciudad, como el palacio municipal y el faro, que a pesar de los años que tiene aún está en uso.

Progreso es mucho más que sus atractivos del mar, aquí está un sitio único en el mundo: Chicxulub Puerto, el lugar donde cayó el meteorito que inició la extinción de los dinosaurios, de acuerdo con los científicos, es ésta la razón de que en la península existan los míticos cenotes. Así que, visitar Progreso es un viaje multifacético, además de sol y mar hay también mucha, muchísima historia.